PENTOMINÓS – CUANDO LA MATEMÁTICA SE CONFUNDE CON EL JUEGO

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En nuestro blog hemos tratado con anterioridad la historia de varios juegos de origen remoto, originarios, habitualmente, de zonas orientales. El juego de hoy no podía estar más alejado de ellos, tanto por cuna de nacimiento como por fecha de creación. Los pentominós fueron creados como tales en los años cincuenta por el catedrático Solomon W. Golomb, que escribió un artículo al respecto en la revista Scientific American (algo extremadamente curioso: pocos juegos comienzan su andadura en las páginas de un publicación científica de prestigio).

 Pero, ¿qué es un pentominó? A grandes rasgos, se llama así a cualquiera de las 12 formas distintas que existen de juntar, al menos por uno de sus lados, cinco cuadrados del mismo tamaño. Ya de por sí, tratar de descubrir las 12 configuraciones posibles es un juego apasionante. Pero el hecho es que, una vez descubiertas, las posibilidades se multiplican.

 Por ejemplo: es posible, juntando todas las piezas, acabar obteniendo un rectángulo de proporciones 6×10 formado por 60 cuadrados idénticos. Y lo que resulta verdaderamente fascinante: hay 2339 maneras distintas de conseguirlo. Además del mencionado, existe infinidad de otros puzzles a resolver gracias a los pentominós, incluidos algunos en 3 dimensiones, en los que se usan cubos en lugar de cuadrados. Sea como sea, este curioso juego matemático puede ayudarte a pasar un rato de lo más entretenido, además de desarrollar, entre otras, tus habilidades espaciales.

6 cosas que probablemente no sepas acerca del Dominó

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¿Quién no ha jugado alguna vez al dominó? ¿Quién no ha disfrutado del característico sonido de las fichas al mezclarse? Es, sin duda, uno de los juegos tradicionales más populares, y el número de personas que lo disfrutan periódicamante es altísimo. Sin embargo, muchas veces no somos conscientes de todas las curiosidades que se esconden detrás de esas fichas bicolor. ¡Allá van unas cuantas!

1. Acerca del origen de la palabra “Dominó”. Las piezas del juego se asemejaban a ciertas máscaras del Carnaval de Venecia, que eran blancas con puntos negros. Estas, a su vez, eran muy parecidas a las capuchas invernales de los frailes (dómines), que eran blancas por dentro y negras por fuera. de ahí la denominación del juego.

2. ¡Toma combinación! Usando todas las piezas de un solo set de dominó podemos obtener un total de ¡8 billones de combinaciones!

3. Un poquito de historia. Aunque se cree que la actual versión del dominó tiene su origen en ciertos juegos de la Antigua China, se han encontrado otros posibles antepasados en la zona de Baja Mesopotamia (en la actualidad Irak).

4. La culpa es de Marco Polo. Se cree que fue el famoso explorador el respnsable de llevar el juego de China a Italia, país desde el que dió el salto a Europa y luego al mundo.

5. Los chinos solían “bautizar” a las fichas. Así, la ficha 1-1 era “La Tierra” y la 5-6 era la “Cabeza del Tigre”.

6. ¡Cuidado con la dentadura! En una partida, se dice que “te has quedado con la dentadura completa” cuando no has podido colocar ninguna de tus fichas iniciales durante la ronda,