La importancia de seguir jugando después de Navidad

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Ahora que todo ha vuelto relativamente a la normalidad –y con unos cuantos juguetes más esparcidos por la casa– es momento de que los más peques de la familia disfruten y sigan jugando con todos esos juegos que les han traído Papá Noel y los Reyes Magos. Juegos que seguramente escribieron en la carta y otros que les han llegado por sorpresa, pero al fin y al cabo, juegos que les ayudarán a fomentar su imaginación, a relacionarse con otros niños, aprenderán y se acabaran aburriendo de ellos. Como pasa -casi- siempre.

Jugar es uno de los hábitos más saludables para la infancia, lo decimos nosotros, que para eso somos expertos en la materia y llevamos muchos años sin dejar de jugar, como debería de hacer todo el mundo.

Pero dejando a un lado los estudios y estadísticas 😉 hablemos de lo que toca, de la importancia de seguir jugando después de Navidad.

Siempre pasa y es normal, casi todos los niños de España esperan ansiosos la llegada de los Reyes Magos, ellos son los que traen los regalos buenos, los gordos, los que han pedido en su carta y que llevan esperando todo el año. Luego solo tienen poco más de un día para jugar con ellos y disfrutarlos, porque luego vuelven las clases y las vacaciones han acabado. Pero este no debe ser un motivo para dejar de lado los juegos, sino una motivación para que los niños sigan haciendo las cosas bien, mejoren y les pongan ganas

O por lo menos, así lo vemos nosotros. Es un incentivo que si utilizamos bien, pueden ayudarnos a motivar a nuestros hijos, animarlos y enseñarles a llevar una rutina para que al final del día tengan suficiente tiempo libre como para disfrutar de lo que quieren y seguir jugando.

Compartimos este video de Imma Marín, directora de Marinva juego y educación, en el que de forma muy breve, habla sobre la importancia del juego en el desarrollo infantil, en el desarrollo de nuestros hijos. Por eso no debemos caer en el tópico de que jugar es “perder el tiempo” y que es mucho mejor estudiar o acudir a clases extraescolares.

Y queremos acabar con frase del Psicólogo Bruner, que la propia Imma Marín utiliza en otra ocasión para presentar una conferencia, también sobre la importancia del juego en la infancia.

“Estoy firmemente convencido que un juego más elaborado, más rico y más prolongado en el tiempo posibilita que crezcan seres humanos más completos.”

¡A jugaaaaaaaar!

Garabatos convertidos en Obras de Arte

Esta es una de esas curiosidades con las que te encuentras, te encanta y piensas, “tengo que compartirlo en el blog”. Y aquí lo tenéis. Hablamos de Eve y Ruth, una madre y una hija que se han convertido en un dúo artístico del que se han hecho eco muchos medios de comunicación y del mundo de la pintura y el arte.

Lo curioso no es que sean madre e hija, sino que -y lo que más nos gusta- una tiene 2 años y la otra 26, y aún así se complementan a la perfección para crear obras de arte.

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¿Y cómo lo consiguen? La peque pone todo su empeño y creatividad en hacer dibujos y garabatos en blanco y negro que luego la artista Ruth Oosterman -la mamá- retocado dándoles un poco de forma y color. Y así salen pintaras tan bonitas como estas.

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La semana pasada hablamos en el blog de una conferencia del Ilustrador Puño, con la que nos hacía pensar y reflexionar sobre en qué momento dejamos de dibujar y por qué lo hacemos –¿Por qué dejamos de dibujar?– Preguntas y afirmaciones que nos hicieron pararnos a pensar.

Pero por suerte las cosas no siempre son “como deberían”. Cuando somos pequeños no importa si dibujamos bien o mal, simplemente dibujamos y nos gusta. Pero nos hacemos mayores y sólo podemos hacer cosas de mayores. ¿Y por qué tiene que ser así? ¿Y si a nuestro hijo le apetece pintar con nosotros?

En este caso ella ya se dedicaba a la pintura antes de emprender este juego con su hija pero, ¿por qué no compartir nosotros también aficiones con nuestros hijos? Compenetrarnos, pasar más tiempo con ellos, motivarles y despertar su curiosidad y creatividad en las cosas. Y por qué no, seguir jugando y hacer el vínculo con nuestros hijos un poquito más fuerte.

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Nosotros hemos seguido jugando.

¿Te apuntas a la partida?

Llega el buen tiempo

Ahora que se acerca el buen tiempo podemos favorecer la actividad física de nuestros más pequeños.

España ocupa el cuarto lugar de Europa en Obesidad Infantil y  por eso, hoy queremos mostraros este video en el que se dan útiles y divertidos consejos para que los más pequeños interioricen, a través de la diversión que se produce mientras  juegan,  los hábitos de la comida y el deporte. 

Dentro de nada nos encontraremos con tiempo libre y jugar con los más pequeños les hará sentir el calor de la unión familiar que a veces se pierde con el estrés, la ansiedad y el cúmulo de trabajo por parte de los papás.

Bizcocho de chocolate para las tardes de juegos de mesa

Todos hemos experimentado una tarde de juegos de mesa que se alarga y se alarga. Y tras escuchar “una partidita más y nos vamos” un par de veces, el hambre empieza a apretar. Por eso, hoy os traemos una receta facilísima de bizcocho de chocolate que hemos encontrado en Pequerecetas para calmar el gusanillo entre partida y partida.

Ingredientes:

  • 1 1/2 tazas de harina
  • 3/4 taza de azúcar
  • 3 cucharadas de cacao en polvo
  • 2 cucharaditas de polvo de café instantáneo (podéis usar descafeinado)
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 cucharadita de vinagre
  • 1/4 taza de compota de manzana (o aceite vegetal)
  • 1 taza de agua

Preparación del bizcocho de chocolate:
Precalienta el horno a 180ºC (350 ºF). Engrasa un molde de 20 cm de diámetro.

En el molde engrasado, mezclar la harina, el azúcar, el cacao, el café instantáneo, el bicarbonato de sodio y la sal hasta que estén bien mezclados. Hacer 3 depresiones en la harina. Colocar el vinagre en una depresión, el extracto de vainilla en otra, y el puré de manzana o aceite vegetal en el último. Verter el agua sobre toda la mezcla. Usando una espátula, mezclar la masa hasta que quede suave.

Hornear durante 30 a 35 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, éste salga limpio. Pasar un cuchillo alrededor del borde de la tarta para sacarlo, y dejar enfriar completamente sobre una rejilla para enfriar.

Esperamos que os guste. Y si hacéis, guardadnos un trocito 😛